domingo, 18 de marzo de 2007

Se empieza a hablar de nosotros

He escuchado repetidas e infinitas veces que uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Sin embargo, nunca logré captar muy bien la importancia de la frase. Tal vez, como humanos, tenemos que vivir las cosas para poder aprehenderlas. Un profesor nos decía que la historia siempre se repite porque nunca nadie está escuchando la primera vez; y mi experiencia fue exactamente así. No me di cuenta de lo mucho que valía mi país hasta que me fui a vivir fuera.

Esa vivencia hizo darme cuenta de todo lo que tenemos por explorar y explotar. Aprendí que no hay nada que valga más que nuestra familia y los amigos entrañables, esos que limitan en confianza con tus hermanos. Aprendí que podemos llegar muy lejos y que estamos empezando a cambiar, a ser más tolerantes, a apoyarnos unos a otros, a que los demás nos miren con orgullo y a demostrarles que no somos un país menor.

Está claro: nos estamos haciendo conocidos. En los últimos años se han abierto una inmensidad de restaurantes de comida peruana que son un éxito rotundo. Desde hace tres años que el restaurante número uno en Santiago de Chile, sin ir más lejos, es peruano. Además, así como encuentras restaurantes de comida japonesa o mexicana en cualquier punto del planeta, dentro de unos años podremos disfrutar de la comida peruana en la mayoría de ciudades del mundo; y eso es sólo el crecimiento culinario del país. ¡Falta todo lo demás! Estamos a un paso de tener en nuestro territorio a una de las siete maravillas del mundo y cada vez más son los turistas que vienen y se deleitan de nuestras playas, nuestra cultura, nuestros paisajes y, sobretodo, nuestra gente.

El camino es largo, difícil y recién estamos calentando los motores de lo que podrá ser el verdadero cambio que necesitamos. Nos costará mucho y seguro que nosotros no cosecharemos ni veremos el fruto de lo que estamos plantando, pero nuestros hijos sí. De ese modo, ellos no se irán ni buscarán su patria en otro país que no sea el nuestro y en esa decisión estará nuestro testimonio. Se lo merecen y nos lo merecemos.

No hay comentarios: