A partir del artículo publicado por Scriptor.org, hice la siguiente aproximación:
Tiene razón el autor del artículo en cuestión. Por un lado, queda claro que, al hablar de personas influyentes, hablamos tanto de aquellos que tuvieron una influencia positiva en la sociedad como aquellos que tuvieron una negativa. Elvis Presley influyó tanto en el mundo como lo hizo Hitler (uno a favor del rock and roll y el otro a favor de la creación de la raza perfecta a través de la matanza de miles de judíos).
Por otro lado, hoy en día pareciera que ser anti-Bush automáticamente te convierte en pro-Chávez (y vice versa) aunque creo que una cosa no tiene nada que ver con la otra. Tal vez Time no excluyó a Bush de la lista por una cuestión de llamar la atención o marcar algún tipo de tendencia, sino todo lo contrario. Tal vez evitaron ser catalogados como un anunciante o un propagandista de Bush así eludiendo cualquier referencia a sus acciones como gobernante.
Uno es libre de estar de acuerdo o en desacuerdo con quien le parezca, pero no podemos alejarnos de la realidad cuasi científica que arroja una influencia inevitable en estas épocas en las que vivimos.
domingo, 19 de agosto de 2007
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